martes, 16 de septiembre de 2014

Cosas de la Cosa Nostra

Cose di Cosa Nostra
Giovanni Falcone + Marcelle Padovani
Rizzoli

En español:
Cosas de la Cosa Nostra
Giovanni Falcone + Marcelle Padovani
Barataria - 2006

Cosas de la Cosa Nostra - Cose di Cosa Nostra - Rizzou - Giovanni Falcone - Marcelle Padovani - ÁlvaroGP - el troblogdita
Cose di  Cosa Nostra - Giovanni Falcone
el troblogdita

Capt. IV - Cosa Nostra

"En el momento de la iniciación, el candidato (o candidatos) son conducidos a una habitación, en un lugar remoto, en presencia del "representate de la familia" y de otros simples "hombres de honor". A menudo los primeros se colocan a un lado de la estancia y los segundos al otro. A veces los candidatos permanecen encerrados en una sala apartada y son llamados de uno en uno. Llegados a este punto, el representante de la familia expone a los futuros hombres de honor las normas que regulan el funcionamiento de la organización, afirmando, antes de nada, que aquello que por lo general conocemos como mafia se llama, realmente, Cosa Nostra. En este punto advierte a los nuevos allegados que están a tiempo de renunciar su afirmación y les recuerda las obligaciones implícitas de la pertenencia a la organización, como por ejemplo: no desear a la mujer de otro hombre de honor; no disfrutar con la prostitución; no asesinar a otro hombre de honor; evitar filtraciones a la policía; no enfrentarse a otros hombres de honor; demostrar siempre un comportamiento serio y correcto; mantener silencio absoluto sobre Cosa Nostra con los extraños; no presentarse nunca solo ante otro hombre de honor, puesto que las normas imponen que habrá de haber un tercer hombre de honor conocido por ambas partes que quieran contactar, para que avale las respectivas pertenencias a Cosa Nostra, declarando "Este hombre es la misma cosa" (Quest'uomo è la stessa cosa").

Superada la explicación de las normas, reafirmado el candidato en su voluntad de entrar en la organización, el representante invita a los nuevos a escoger un padrino entre los hombres de honor presentes. Llega entonces la ceremonia del juramento que consiste en preguntar a cada uno qué mano usa para disparar y practicarle una pequeña incisión en el dedo índice de la mano indicada, para que aflore una gota de sangre que se untará en una imagen sagrada: muy a menudo la Solemnidad de la Anunciación, cuya fiesta cae el 25 de marzo y se ha convertido en la patrona de Cosa Nostra. Entonces se prende fuego a la imagen y el iniciado, cuidando que no se apague la hará pasar de una mano a otra mientras jura solemnemente que nunca traicionará las normas de Cosa Nostra, mereciendo, en caso contrario, arder como la imagen".

Sugerente, ¿verdad?

Mejor que si hubiera empezado una explicación del libro por mi cuenta. He preferido traducir este par de párrafos del comienzo del capítulo IV en el que se explica el ritual de iniciación de los nuevos miembros de la Cosa Nostra, que nos mete de lleno en "la organización" y que, estoy seguro, a más de uno habrá dejado con la miel en los labios deseando leer más. Y eso que no os he dicho que el ritual termina con una arenga-advertencia-amenaza para los nuevos miembros a no traicionarles nunca porque "en Cosa Nostra se entra con sangre y se sale con sangre", casi nada...

No todo el mundo puede entrar en Cosa Nostra. Ser valiente y saber matar son condiciones necesarias, pero no las fundamentales. No tener parientes en la magistratura ni en las fuerzas de seguridad, ser varón... son otros datos a tener en cuenta para contar con la posibilidad de formar parte de ella, y claro está, contar con un familiar dentro de la organización, un padrino que le reconozca y apueste por él (esto último, recordad: es para entrar en la Mafia. No me estoy refiriendo a ningún proceso de selección en una empresa privada y organismo público español, que a veces se parece tanto lo uno a lo otro que bien merece la pena aclararlo).

La base de Cosa Nostra es la "familia" (que puede llegar a tener hasta 200 miembros pero que suele rondar los 50), con sus valores tradicionales de: honor, respeto a los vínculos sanguíneos, lealtad, amistad... y cada familia controla su territorio, en el que nada puede suceder sin el conocimiento del capo (jefe de familia), y esta familia se sustentará a su vez en los hombres de honor o soldados. Si bien este es el estrato "más bajo", habrá personajes legendarios de Cosa Nostra que nunca abandonarán su calidad de soldado, como Caldò Vizzini o Giuseppe Genco Russo, o Vincenzo Rimi, cuyo peso y prestigio no se vieron menguados por su condición de tal. Lo mismo que Tomasso Buscetta, una de las principales fuentes para conocer todo lo que estamos compartiendo tras confesarlo al juez, y quien añadió un último detalle: ninguna acción tendrá lugar sin haber informado y recibido la aprovación del capo correspondiente. Este capo se elige entre los soldados y será su representante en defensa de sus intereses dentro de los debates de la propia Cosa Nostra.

Todos los capos de una misma zona geográfica elegirán a su vez a un capo que será el representante de la provincia excepto en Palermo en donde los jefes de una misma provincia elegirán a su jefe de distrito (o capo mandamento) miembro de la cúpula provincial, el verdadero órgano de gobierno denominado "la regione" atendiendo a la unidad administrativa y de ella emanarán las leyes y decretos, resolverá conflictos internos y tomará decisiones estratégicas y además sobornará a policías, periodistas y miembros de la Justicia (No puedo dejar de alabar a la Justicia Española por ser la única en la Historia y en el Mundo que no ha tenido un juez en prisión por prevaricar, colaborar con banda armada o someterse a intereses ajenos a los de la Justicia... En fin... Será que la Justicia es ciega).

Hay rastros y rastros sobre los orígenes de la mafia. Incluso los hay que atribuyen su nacimiento a una supuesta sociedad secreta nacida en España, sí señores, en la España del s.XV, a las puertas del Renacimiento. Esta teoría (nada científica) habla de La Garduña, que copia los rituales y la jerarquía de las órdenes (militares) religiosas de la época y no dista mucho de la expuesta en los dos párrafos anteriores. Dicha "garduña" habría disfrutado de cierta impunidad hasta la aparición de la Santa Hermandad (invento de los Reyes Católicos, precisamente para combatir la delincuencia en territorios rurales, fronteras y en los caminos... ¿No os suena? y se distinguían luciendo "mangas verdes" sobre sus cotas de maya... ¿verdes? Aquí he de hacer mención a que esta Santa Hermandad fue la primera policía que haya existido jamás. Desaparecería con los años para volver a reaparecer gracias al II Duque de Ahumada, eso sí, con otro nombre: Guardia Civil, con los mismos colores y las mismas atribuciones). Volviendo a La Garduña, y con la aparición de la Santa Hermandad, encontraríamos a los tres hermanos Osso que tendrían que poner pies en polvorosa tras vengar la muerte de su hermana violada. Matarían al violador y huirían de Toledo porque no querrían enfrentarse a la Santa Hermandad (se había prohibido tomarse la justicia por tu mano) con rumbo a Sicilia, entonces española, del Reino de Aragón (ya unificado con Castilla). Llegados a Sicilia, los tres hermanos tomarían caminos diferentes y cada cual daría a conocer la supuesta Garduña en sus nuevos lugares de residencia, a saber: Osso en Sicilia (Cosa Nostra), Mastrosso en Calabria (Ndrangheta) y Carcagnosso en Campania (Camorra).

¿Es cierto?

Quién podría saberlo. Pero bien podría serlo. En cualquier caso ha sido un apunte curioso.

Volviendo a "Cose di Cosa Nostra", damos el salto al charco por un momento y abrimos un paréntesis estadounidense. Mario Puzzo al margen (todo este artículo viene por que estoy preparando un artículo sobre El padrino para el fancine) la mafia estadounidense nació por una necesidad (igual que la siciliana, que responde una vez más al patrón de justicieros que defienden a los débiles de otros más fuertes y de los poderes que se descarrilan: vuelve a tomar peso la tesis medievalista de rebelión tácita contra los señores feudales), en este caso hacer piña frente a otros inmigrantes con más peso en (sobre todo) Nueva York, chinos, irlandeses, negros... En ambos casos, italiana/americana, demostrará una capacidad innata de supervivencia demostrando su adaptabilidad a cualquier circunstancia (evolución darwinista). Dando vaivenes desde los años de Ley seca a la II Guerra Mundial en la que interactuarían a favor (y como única excepción) del Govierno de los Estados Unidos (tengamos en cuenta un componente político fundamental: Cosa Nostra es profundamente anti comunista y tampoco hacía buenas migas con los fascistas), para volverse a distanciar en la postguerra hasta nuestros días.

Pues bien.

Dentro de esta maraña organizativa, este caos informativo, la ausencia de documentación (todo ello pretendido por los grandes capos, para evitar que se les eche el guante encima), aparece el protagonista de esta obra, que no es otro que el Juez Falcone, bautizado como el enemigo público nº1 de la Mafia (sobre el que se ha hecho hasta una película: Falcone: un juez contra la mafia, Ricky Tognazzy 1999).

¿Por qué?

Será el juez que abra el gran juicio contra la mafia y que perseguirá a sus miembros a cara de perro con tal de desarticularla y terminar con ella. Un siciliano enfrentado a la mafia, con todo el peso de la Ley, con la fuerza del Estado, pero solo ante el peligro. Y lo sabía, y así con todo no cejó en su empeño de combatirla y perseguirla de norte a sur, de día y de noche. De origen burgués y conservador de espíritu. Se decantó por la magistratura (sobre la medicina) tras el impulso que recibió al leer a Mazzini que decía "La vida es una misión y el deber es su Ley suprema", un tipo curioso (Falcone), que además presumía de no haber pisado un bar en toda su vida.

He traducido el comienzo del capítulo IV, dedicado a la estructura de la Organización. Pero os dejo nuevamente con la miel en los labios al exponeros de qué hablan los demás capítulos: el I de la violencia; el II del mensaje y los mensajeros; el III de las relaciones entre Mafia y Sicilia; el V de la razón de ser de la Mafia (beneficios); el VI del poder...

Todo el libro gira en torno a unas entrevistas que ofreció Falcone a Padovani en las que le explicó todo lo que se podía explicar sobre la estructura de la mafia tras múltiples interrogatorios dentro del macro proceso judicial que llevaba contra ella el propio Falcone.

Este es  nuestro personaje. Si alguna vez ha habido un juez digno de ser candidato al Premio Nobel de la Paz es éste. Voló por los aires el 23 de mayo de 1992.

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Este libro me lo regaló la Dra. Conde, hasta donde sé, Directora del Departamento de Filología Italiana de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid. Tuve el placer de ser alumno suyo, aprender de ella y contar con su incondicional respaldo y ayuda cuando se me concedió la beca de investigación histórico literaria (sobre la intervención italiana en la Guerra Civil Española) de la Fondazione Maria e Goffredo Bellonci, en Roma.

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Esta "lectura recomendada" no es una novela, tampoco una biografía. Es un documento histórico que no debería caer en el olvido, como sucede con otra que recomendé con anterioridad: Sinfonía en Rojo Mayor, de Joseph Landowsky.

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