jueves, 4 de febrero de 2016

Blas de Lezo

España ha dado grandes nombres a la Historia


Nombres de hombres que hemos enterrado y sepultado en el olvido.

Uno de esos grandes fue sin duda, D. Blas de Lezo. Héroe guipuzcoano que mutiló su cuerpo para defender su bandera, nuestra bandera, la bandera de España.

Don Blas de Lezo - Estatua a Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid - El orgullo inglés humillado por Blas de Lezo - Con cariño para Vernon - ÁlvaroGP - el troblogdita - Bandera de España
Don Blas de Lezo
Estatua a Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid
 - Bandera de España
El orgullo inglés humillado por Blas de Lezo - Con cariño para Vernon
ÁlvaroGP - el troblogdita


Blas de Lezo fue el azote de corsarios, piratas e ingleses (a veces es complicado distinguir entre lo uno y lo otro porque solían ser ambas cosas), en el Mediterráneo, en el Caribe y doquiera que la bandera negra o la Union Jack surcaran aguas españolas.

Enrolado como guardiamarina con la friolera de 12 años, se inició en el Arte de la Guerra en un barco francés, a las órdenes del Conde de Toulouse, Luis Alejandro de Borbón, aliado por entonces con España e inmerso en la Guerra de Sucesión, para respaldar la candidatura española de Felipe de Anjou frente al Archiduque Carlos de Austria respaldado por los ingleses.

12 añitos y ya en el epicentro de la Historia de España, de Europa y Mundial


Fajándose con sus camaradas y forjándose como militar, que más tarde demostrará serlo sin par, y como marino, aunque de casta le viene al galgo porque la mar fluía por sus venas al proceder de una familia de marinos.

No tardará en sembrar la semilla de su leyenda, que en este caso es más pequeña que su propia historia, al perder la pierna izquierda por obra de una bala de cañón inglesa. Para que os hagáis una idea, le operaron sin anestesia para amputarle, lo mismo que vemos en la película Master & Commander pero no en ficción si no en realidad. Rechazó ser asistente de cámara de la Corte de Felipe V y volvió a enrolarse para dedicarse a aquello que le gustaba: la mar, la Armada, España y cazar a todos sus enemigos aunque tuviera que perseguirlos hasta el último rincón del Imperio. Zarpa rumbo a Palermo para reducir al Resolution inglés.

Su todavía corta pero intensa vida le llevará del Cantábrico al Atlántico y de este al Mediterráneo cumpliendo años al servicio de nuestra Armada y convirtiéndose en una pesadilla para el inglés, que irá viendo cómo sus buques caen apresados y hundidos por este marino español. Poco a poco nuestro incipiente héroe se irá convirtiendo en diablo para la pérfida Albión.

Socorre y abastece a Barcelona en 1706, sitiada por barcos ingleses, superándolos en ingenio y menguando hasta superar la superioridad inglesa. Después acude a Tolón y pierde el ojo izquierdo. Conforme mengüe su integridad física irá creciendo el héroe que llevaba dentro. En 1707 es ascendido a Teniente de Guardacostas en Rochefort. Entre 1710 y 1712 destacará arriando la Union Jack en todos los buques de guerra británicos que cruzaron su estela con él. En todos los que no hundió, claro está. Entre 1712 y 1714 volverá a Barcelona, esta vez para asediarla y recuperarla. En estas mismas fechas rendirá al Stanhope de John Combs mediante abordaje, a la edad de 25 años y convaleciente de un disparo que le hace perder la movilidad del brazo derecho. En 1715 pone rumbo a Mallorca para tomarla sin hacer un solo disparo.


La fama empezará a preceder a Blas de Lezo, a quien los ingleses, en su "politeness" y educación característica darían en llamar: "Medio hombre"



Don Blas de Lezo - Estatua a Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid - El orgullo inglés humillado por Blas de Lezo - Con cariño para Vernon - ÁlvaroGP - el troblogdita - Bandera de España
Don Blas de Lezo
Estatua a Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid - Bandera de España
El orgullo inglés humillado por Blas de Lezo - Con cariño para Vernon
ÁlvaroGP - el troblogdita

Termina la Guerra de Sucesión y zarpa para La Habana en su primer Lanfranco (que perderá en Buenos Aires previa presa de dos buques franceses). En 1720 recibe otro barco llamado Lanfranco (León Franco y Nuestra Señora del Pilar) y entra en una flotilla hispano francesa para acosar y expulsar a los piratas y corsarios (fundamentalmente ingleses) de los mares del Sur, allá por el Perú.

En 1730 volverá a España y será ascendido a Jefe de la Escuadra Naval del Mediterráneo. Su primera misión consistirá en hacer efectiva la recuperación de una sustancial cantidad de dinero que Génova debía a España. Y lo recupera. El Rey lo premiará concediéndole su bandera de armas morada, la Orden del Espíritu Santo, con la Orden del Toisón de oro y cuatro anclas. Casi nada.

En 1732 rendirá Orán a bordo del Santiago (y una flota ingente) y tras rendirla regresará para recuperarla (con seis buques) de manos de Bay Hassan, pirata argelino que huyó de Blas de Lezo y se hizo fuerte en la Bahía de Mostagán, protegida por dos fuertes. Si pensaba que esto arredraría a nuestro héroe, se equivocó. Blas de Lezo entró en la bahía, destrozó el barco pirata, castigó severamente sendas plazas en tierra y se encargó, personalmente, de cortar la línea de abastecimiento turca a los piratas argelinos durante meses.

Hasta aquí tenemos material para hacer cinco películas para ensalzar a un héroe que, como hemos visto, cual Cid Campeador, no ha conocido la derrota en el combate. Pero Blas de Lezo, a pesar de semejante curriculum, se hizo famoso por otra gesta, todavía superior a todo lo relatado de momento. Para conocerla pondremos rumbo a las Américas y nos vamos directos a Cartagena de Indias, a donde llegará en calidad de Comandante General al frente de los buques Fuerte y el Conquistador y se medirá con un tal Vernon que quería rendir aquellas tierras españolas a su corona y plantar la Union Jack.

Entramos en un momento glorioso de la vida de Blas de Lezo, de Cartagena de Indias, de la Armada Española y de España


El almirante Vernon protagonizó también, a su manera, algunos momentos épicos para Inglaterra. A saber... humilló a sus compatriotas rebosando osadía, desprecio y desdén hacia quienes, en abrumadora inferioridad le derrotaron; se jactó de rendir Cartagena de Indias sin haberlo logrado y su Rey mandó, para colmo, acuñar monedas conmemorativas en las que se veía a nuestro héroe humillado rindiendo la plaza a la persona de Vernon. Para mas INRI, la moneda tenía una inscripción que rezaba así:


"The pride of Spain humbled by Vernon"

que viene a traducirse como

"El orgullo de España humillado por Vernon"


Qué gran tipo este Vernon. Aunque no todo es calamidad, en su honor hemos de decir que el grog se lo debemos a él: bebida marinera que él (parece ser) ideó para rebajar el ron con agua y zumo de lima. Lo que no sabemos es si lo inventó antes de toparse con Blas de Lezo o si fue su modo de huir de la realidad dosificando el ron que le quedaba mientras huía rumbo a Inglaterra con el rabo entre las piernas.


Don Blas de Lezo - Estatua a Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid - El orgullo inglés humillado por Blas de Lezo - Con cariño para Vernon - ÁlvaroGP - el troblogdita
Don Blas de Lezo
Estatua a Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid
El orgullo inglés humillado por Blas de Lezo - Con cariño para Vernon
ÁlvaroGP - el troblogdita

Dicho esto, quiero terminar este artículo destacando esa defensa del sitio de Cartagena de Indias, batalla enmarcada en la Guerra del Asiento entre Gran Bretaña y España por el dominio del Caribe (1739 - 1748), con aplastante victoria española que supuso el mantenimiento de la hegemonía española en los mares hasta el siglo XIX.


Blas de Lezo resistió en Cartagena de Indias al frente de 3500 hombres y 6 navíos (cuyos nombres eran: Conquistador, Dragón, San Felipe, África, Galicia y San Carlos) enfrentándose, aguantando y derrotando a 186 buques y 27600 ingleses


Todo empezó cuando el capitán español Julio León Faldiño apresó al capitán y contrabandista inglés Robert Jenkins. Como recordatorio por sus fechorías, y a modo de castigo, le cortó una oreja y envió un mensaje al rey inglés Jorge II el siguiente mensaje: "ve y dile a tu Rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve". Afrenta que los ingleses aprovecharon para declarar la guerra a España para intentar ganar la supremacía marítima y mejorar su situación en aquellos mares, en donde, por mucho tener por aquel entonces, tenían Jamaica (reducto esclavista británico), conflicto que darían en llamar "La guerra de la oreja de Jenkins".

Moneda acuñada por Jorge II Rey de Inglaterra conmemorando la "falsa victoria" de las tropas inglesas de Vernon sobre las españolas y Blas de Lezo en Cartagena de Indias - ÁlvaroGP - el troblogdita - Álvaro García
The pride of Spain humbled by A Vernon
Moneda acuñada por Jorge II, Rey de Inglaterra conmemorando la "falsa victoria" de las tropas inglesas
de Vernon sobre las españolas y Blas de Lezo en Cartagena de Indias
ÁlvaroGP - el troblogdita - Álvaro García

Vernon se llenó de si mismo tras una primera victoria simbólica en el istmo de Panamá, en la plaza de Portobelo. Le fue bien y esto fue lo peor que pudo pasar al inglés quien, embebido de si mismo y sin querer comprender que enfrentarse a Blas de Lezo supondría su ruina personal, militar y moral. Suya y de los refuerzos americanos que tenía, porque en sus filas destacaremos a Lawrence Washington, medio hermano de George Washington.

Zarpó pues con los 186 barcos, 2000 cañones y los 27600 hombres que mencioné antes para hacerse con otra presa fácil (Portobelo estaba defendido por 700 hombres que cayeron aplastados) en Cartagena de Indias, defendida por Blas de Lezo y gobernada por el Virrey Sebastián de Eslaba.

La plaza estaba protegida por fortalezas menores que cayeron ante los bombardeos día y noche de la Royal Navy (2000 cañones), cosa que sirvió para alimentar el ego de Vernon. Seguía avanzando, implacable, tomando plazas menores y acogotando a los españoles por mar y tierra, pues lanzaron a los casacas rojas para emplear los buques y la infantería. Uno de los primeros y decisivos encontronazos se dio en San Felipe, en donde resistía el propio Lezo con Lacaux y 600 hombres. Muchos ingleses se debilitaron (cuando no cayeron) por causa de la malaria y otros 1500 fueron pasados a cuchillo porque Blas de Lezo decidió esperarlos con 300 hombres armados solo con sables, cuchillos y bayonetas. Esta derrota minó la moral de los ingleses, sobre todo del propio Vernon, quien, creyéndose victorioso ya había mandado un despacho a Londres para comunicar que habían derrotado y sometido a los españoles.

Los ingleses volvieron al ataque, al asalto, con escalas y una tropa de esclavos jamaicanos (con machetes) que avanzaban protegiendo al grueso de la infantería británica; granaderos y casacas rojas. Esta tropa de infantería iba mandada por el General Thomas Wentworth, quien recibiría todos los ataques cargados de hiel de Vernon, por fracasar en la empresa que él mismo había ideado.

Viendo que el fuego español mantenía a raya a los ingleses, diezmándolos por minutos, cayendo éstos como moscas, Blas de Lezo ordenó cargar a la infantería española que arrasó a los casacas rojas y causó (en total) más de 8000 muertos y 7500 heridos, se apresaron 1500 cañones y 17 barcos de guerra, pese a haber sido estos (los 186 barcos) los que no habían parado de bombardear el sitio.

Los ingleses huyeron


La vergüenza no habría sido tan mayúscula si Vernon no se hubiera pasado de frenada enviando el despacho que he mencionado a Inglaterra. "Ya hemos ganado a los españoles". Habría sido una derrota más, como si habláramos de una victoria más, pero su prepotencia e insolencia le perdieron.

Mientras los despojos de la Armada inglesa volvían lamiéndose las heridas, diezmados, humillados y derrotados, el Rey Jorge II había mandado acuñar hasta 11 tipos diferentes de medallas y monedas conmemorativas de la victoria inglesa a manos de Vernon en las que se refleja a Blas de Lezo humillado ante el propio Vernon rindiendo Cartagena de Indias. Ni que decir que se las comieron con Fish & Chips hasta atragantarse con vergüenza y, para no seguir siendo el hazmerreír de Europa, prohibió citar tamaña derrota inglesa a manos de España de las crónicas y los libros de Historia.



Estatua a Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid - Foto de Borja Fotógrafos sacada de la página Web de la Casa de SM el Rey (casareal.es) - ÁlvaroGP
Estatua a Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid
Foto de Borja Fotógrafos sacada de la página Web de la Casa de SM el Rey (casareal.es)

----------

Y... para los que queráis disfrutar con nuestro héroe, os invito a leer el artículo que he dedicado a Gemelolandia por su amable gesto al regalarme... ¡Esto!


Gemelolandia - Gemelos - Blas de Lezo - Gemelos homenaje Blas de Lezo - El orgullo inglés humillado por Blas de Lezo - Vernon Vs Blass - Gracias Gemelolandia por estos gemelos - ÁlvaroGP - Álvaro García - el troblogdita
Gemelolandia - Gemelos - Blas de Lezo - Gemelos homenaje Blas de Lezo
El orgullo inglés humillado por Blas de Lezo - Vernon Vs Blass
Gracias Gemelolandia por estos gemelos - ÁlvaroGP - Álvaro García - el troblogdita
Bandera de España - Bandera en Colón
Estatua a Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid

El orgullo inglés humillado por Blas de Lezo - Con cariño para Vernon
ÁlvaroGP - el troblogdita

10 comentarios:

  1. Imposible encontrar tal cantidad de baladronadas y fantasías.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es lo que tiene la Historia, que supera, con creces, la fantasía y la imaginación.
      Un abrazo ;)

      Eliminar
  2. No. La historia es historia, no fantasía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy contigo ;) Salvo que haya cometido algún error, los datos, cifras, personajes y todo lo expuesto y comentado es pura Historia. Si me brindas una fuente que me diera a entender que estoy confundido, en parte o en todo, te lo agradecería. Nada peor que enrocarse en el error. Mientras tanto y mientras la Historia no me diga lo contrario, seguimos ante un texto fiel a los hechos. Un abrazo ;)

      Eliminar
    2. Hay que leer e informarse. Las novelillas patrioteras no son historia. Hay que informarse.

      Eliminar
    3. La historia es una disciplina rigurosa, no las fantasías patrioteras de acomplejados.

      Eliminar
  3. Me parece un razonamiento fabuloso y profundo. Pero no aportas ningún dato que desmienta mi artículo. Hasta que lo hagas, si me lo permites, mantendré como Historia lo expuesto. Gracias por tus molestias y por tu interés tanto por la Historia de España como por mi blog. Un abrazo ;)

    ResponderEliminar
  4. Lo necesario es leer y tener interés. La historia no es cuestión de sólo leer lo que confirma los prejuicios de uno, sino discurrir y contrastar.

    ResponderEliminar
  5. En breve contestaré con datos.

    ResponderEliminar